![]() |
| Ileana Cerato pintora argentina |
¿Qué nos lleva a seguir en la
vida de alguien? ¿Por qué seguimos queriendo ser parte de una vida que ya no es
nuestra, una vida que quedó atrás?
Acabar cualquier relación implica siempre duelo, tristeza y dolor. Si
esta relación fue una relación fallida por cualquier causa ajena o fue una
relación que concluyó de manera abrupta pero donde todavía hay profundos
sentimientos, no quieres asumir que ya todo terminó.
Eres consciente de la realidad pero te niegas a abandonar la vida del
otro, esto no quiere decir que tengas esperanzas o que quieras volver. Lo único
que quieres es conservar una parte de tu vida en la que fuiste feliz. Terminar
una relación no implica acabar con el afecto. La simpatía y el aprecio siguen
ahí y podrán seguir toda la vida, pues esa persona a la que amaste sigue siendo la
misma, no se transformó, de pronto, en un desconocido, sigue siendo el amigo, el
compañero, la persona especial con la que quieres intercambiar opiniones, a
quien quieres contar tus cosas, con quien quieres compartir lo importante de tu
vida.
Esa persona a la que amaste, ese protagonista de un amor
inconcluso, fallido puede llegar a ser
tu amigo o amiga especial. Pues la intimidad que compartieron, la cercanía que
vivieron, los secretos que se contaron generó una comunión entre ambos. Una cercanía
tan personal que nunca tendrás con un amigo normal.
Esa persona que vivió contigo, con quien hiciste planes, con quien compartiste
buenos y malos momentos. Sigue siendo objeto de tus preocupaciones. Te preocupa
su felicidad, su vida y su día a día. Te preocupa su mundo, sus allegados, sus
proyectos, sus problemas, sus sueños.
Se concluye o termina una relación amorosa, pero no se termina el ser
humano, el amigo, el hombre o mujer que te gustaba y que querías. Se concluye
un tipo de relación pero se inicia otra, quizás, más duradera. Quizás hasta más protegida del deterioró
inevitable que la rutina ocasiona al amor.
Seguir siendo amigos aún después de finalizar una relación indica que
la persona escogida era la apropiada, era afín contigo, era antes que nada una
persona que aprecias, una persona que te nutre, que te hace mejor ser humano,
una persona a la que querías y quieres tener en tu vida.
El amor puede pasar, el amor puede tener fecha de caducidad pero la verdadera
amistad perdura para siempre.
Por eso al terminar una relación amorosa buena quieres quedarte con el amigo, con el
compañero, quieres que sea para siempre parte de tu vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario