domingo, 25 de marzo de 2018

Migración Forzada: Día soleado

Muchacha en la ventana Salvador Dali

El trino de los pájaros la despertó, un sol brillante entraba por la ventana. Desde que abrió los ojos sintió que algo había cambiado dentro de ella, que las sombras que la habían acompañado en los últimos meses empezaban a disiparse.
Por primera vez, después de muchos meses, al mirarse al espejo descubrió una sonrisa en su cara. Salió a la terraza y fue recibida por un día espléndido lleno de luz y color. "¡qué bien me siento!",  pensó,  mientras contemplaba el horizonte apoyada en la baranda.
Rebuscó en su interior algún indicio de desesperanza, algún indicio de frustración, algún indicio de desasosiego.  Buscó, buscó y buscó afanosa, pero no encontró nada.
Hoy la vida le sonreía.
Hoy volvía a ser la de siempre, la antigua, se reconoció de inmediato, volvía a ser ella misma.
Durante meses se había extraviado entre la incertidumbre, las promesas incumplidas, los proyectos fallidos, los sueños rotos. Durante meses había vagado ocultándose en la tristeza, en la desesperanza, en el desasosiego,  apareciendo sólo en alguna lágrima, en algún suspiro, apareciendo fugaz para recordarle que estaba ahí, que la dejara  salir, que todo cambia, que todo pasa. 
Hoy por circunstancias que desconocía había encontrado el camino de retorno.
No sabía si volvería a extraviarse, no sabía si volvería a ocultarse, pero hoy disfrutaría de su grata y conocida compañía.

No hay comentarios:

Publicar un comentario