lunes, 25 de abril de 2022

Vida


Hay momentos 
 que la vida te sonríe, momentos buenos, momentos particulares donde piensas que podrías atrapar los rayos de sol con tu mano y guardarlos dentro de ti para que siempre calienten tus noches  y sequen tus lágrimas mas tristes.
Esos días de atrevimiento, de optimismo desbordado te fortalecen, te hacen valiente y resistente. Creo que son esos días los que nos atiborran del combustible necesario para vivir.
Como si la vida se detiene un momento en una estación de esperanzas y sin coste alguno te llena de ilusiones. 
Días escasos pero definitivos. Días que arriban en el momento que lo necesitas, sin buscarlos. 
Al despertar ese dia se presenta como cualquier otro, pero en su transcurrir va mostrando signos inconfundibles de diferencia. 
Una frase amiga, una sonrisa cómplice, un guiño inesperado... Una cualquier cosa que nos haga sentir bien. 
Y en ese sentir bien vas descubriendo el mundo que te rodea, lo ves como si fuera la primera vez, lo ves con ojos de enamorada, todo brillante, lustroso, todo hermoso y colorido, todo puesto para ti. 
Esos días de fortalecimiento emocional con visos de felicidad disfrútalos al máximo, agótalos hasta el cansancio, consúmelos hasta la saciedad pues esos días son tu combustible para los días por venir.