viernes, 15 de mayo de 2020

Ósculos ocultos


... Llego el momento en que besarse era un símbolo de rebeldía. En algunos países no democráticos se convirtió en un auténtico acto de sedición.
Nunca mas, en ninguna iglesia de ningún credo, se volvieron a pronunciar las palabras, ahora convertidas en sentencia maldita, "podéis besar a la novia"
Los besos desaparecieron de los espacios públicos, pero se sospecha que en el ámbito privado, en la intimidad de la alcoba, en la penumbra de la casa, después de cerciorarse de que todo estaba cerrado y que nadie podía espiarlos, los amantes se entregaban fogosamente al calor húmedo de los labios sedientos.
Se crearon sociedades secretas dónde maestros y maestras entrenados en el arte de ese oculto placer, enseñaban a los mas jóvenes, los desfavorecidos que nunca sintieron  unos labios en los suyos, una lengua en su boca o simplemente el roce cálido de un beso, a aprender esa execrable y antigua  practica que ponía en peligro la salud pública.
Se comenta que una vez iniciados en el arte del ósculo, nunca mas volvían a ser "normales", la adicción  los arrastraba a profundizar en todas las múltiples posibilidades del placer oral.
Las Sociedades Secretas del Ósculismo (SSO) pretendían lograr no solo el beso como un derecho inalienable de todo ser humano. Sino la instauración  de una sociedad basada en la demostración de afecto. Una sociedad donde las caricias y el intercambio de fluidos se convirtieran  en los bienes mayores.
La SSO pasó a ser un lugar de culto para los disconformes, los rebeldes, una leyenda urbana para los incrédulos y escépticos y una amenaza real para la sociedad que basaba su afecto en la frialdad y el lugar común  del emoticon.
El ósculismo se convirtió en una secta perseguida, muchos de los mejores maestros del beso terminaron encerrados en la cárcel de por vida. Se dieron cuenta con los primeros y mas sonados casos que siempre reincidian. Muchos ósculeanos se mantuvieron libres viviendo una doble vida. Divididos entre la simpleza fría y distante del emoticon y la complejidad cálida y cercana del beso. El primero desplegado en las pantallas de todos los dispositivos y a la vista de todas las redes sociales y el segundo escondido en el cuarto mas oculto y oscuro de la casa, lejos de la mirada del mundo virtual. 


domingo, 15 de marzo de 2020

Pandemonium


La sombra larga de su cabeza asomó en la esquina de la calle vacía. El eco de sus pasos resonaba en toda la ciudad. Algunos, muy pocos, vigilaban desde los balcones. Al cruzar la esquina la sombra se materializó en una figura frágil pero al mismo tiempo poderosa.
La figura miró hacia los balcones, buscando una mirada compasiva, una mano que se extendiera brindándole ayuda. Pero los que se habían asomado, al intuir la mirada enferma, la respiración fallida, la amenaza inminente, se refugiaron nuevamente en el confort del hogar.
La larga sombra que acompañaba a la figura frágil se deslizaba temblorosa por las calles. Había pasado un mes desde que la pandemia habia llegado a la pequeña isla, había llegado y había arrasado con todo, aniquilando  de uno en uno a sus habitantes a una velocidad asombrosa. Los pocos sobrevivientes se habían refugiado en sus casas que convertidas en pequeños bunkers eran la última trinchera. 
Ella también había convertido a su hogar en un refugio salvador, pero la descomposición de los cadáveres de sus seres queridos la habían hecho escapar. 
Escapó del espanto sin saber que la calle era aún peor. Montañas de muertos, guardianes de la salud armados hasta los dientes que aniquilaban a cualquiera que mostrará un signo de enfermedad, hogueras limpiadoras donde cuerpos aún con vida gritaban de dolor o apenas musitaban una plegaria. 
Huía de todo y solo encontraba desolación, ya la ilusión de sobrevivir se había esfumado, ahora lo único que quería era morir tranquila, en paz, con un poco de esa dignidad que se fue perdiendo con el miedo. 
Salió de la ciudad acompañada de su sombra, se sentó con ella frente al mar, escucho los pasos y las voces distantes. Se levantó y supo lo que debía hacer. 
Cuando llegaron la playa estaba vacía. En el fondo del agua una figura frágil aferrada a su sombra dormía el plácido sueño de la muerte. 

domingo, 8 de marzo de 2020

Crash





"Crash" y de repente todo se rompe, ves la grieta enorme que se acaba de hacer y los pedazos en el piso.
" crash" y por más que trates de recomponerlo, todo se rompió
"Crash" y por más que te esfuerces, y trates de pegarlo, las fisuras están ahí, algunas, en tu afán, se han clavado en tus manos y las más difíciles en tu corazón.
"Crash" y cada grieta es dolorosa, sabes con certeza que nunca jamás volverá a ser lo mismo, que cada fisura será una cicatriz.Yo no soy japonesa. El kintsugi esa lpráctica de reparar fracturas de la cerámica con barniz o resina espolvoreada con oro, no se me da bien.
Cuando algo se rompe, sencillamente se rompió, como occidental o lo boto a la basura o lo reparo pero siempre sabiendo que es algo roto y que nunca jamás volverá a ser igual.
Hoy sentí ese "crash" nuevamente, ese "crash" continuo desde hace tres años. Lo más triste es que no tuvo que ver con la conversación, ni siquiera con lo que vivo en el presente, lo más triste es que tuvo que ver con lo que los otros piensan de mí, en lo que los otros dan por sentado.
Soy valorada por mis rasgos culturales. Soy latina y por ende actuo de determinada forma, soy latina y emocional, soy latina e irracional. Soy latina y soy celosa.
Pero, de ¿qué coño me están hablando?
¿Quién puede valorar mi cultura y mi identidad?
¿Cómo se atreven a insinuar que soy rarita por sentir, por tener memoria?
Los que han dominado el mundo, los que aniquilaron a nombre de cualquier cosa a millones de personas, por el simple hecho de ser diferentes, ¿cómo es posible que se sientan con el derecho de cuestionar una frase, un comentario dicho sin esperar consecuencias?
¿Quienes se CREEN? ¿Los dueños del mundo, los influencer de hoy?


Váyanse a la mierda todos.