miércoles, 15 de noviembre de 2017

Relatos de Amor y Locura


Pensé escribir una novela pero me he habituado a contar las historias por retazos, como las cuenta nuestro mundo interno, como una sucesión de recuerdos y eventos que van aflorando sin orden, ni estructura. Estos destellos mentales son como piezas de un rompecabezas que al encajarlas te cuentan la historia. Cualquiera ejerció de metacognición me dará la razón. Nuestra vida a través de la memoria nunca es lineal, organizada, no tiene un hilo narrativo, ni una estructura que relacione a los personajes o les de profundidad.
Nuestra vida es simplemente una continuación de eventos siempre relacionada con alguien, un sujeto, hombre o mujer. Personas conocidas, desconocidas, queridas, inadvertidas. Personas que simplemente intervienen en el fluir y el camino de nuestro río vital.
El hombre es un animal social, si decide ser ermitaño y aislarse en la soledad de las profundidades de una cueva lo hace para separarse de los otros. Siempre el otro determina nuestras vidas. Esta aseveración puede resonar fatalista, pero es con los otros que se construye nuestra vida. y esto es tan así, que aunque nosotros somos los que decidimos, y en eso se basa nuestra libertad, el continuar o separarse, el alejarse o proseguir va a signar nuestra vida. Es la acción y la relación con los otros y las decisiones que tomamos en función de ellos lo que la determina. Cada uno de nosotros a partir de las opciones que elije va definiendo la vida que quiere y el presente es solo el resultado de las decisiones que tomamos en el pasado.
Esta serie de relatos se ubican en La Toscana, uno de los lugares del planeta donde se han protagonizado más historia de amor y pasión. Realmente cada paraje invita al romance. Las colinas suaves, los cipreses altivos y los olivos plateados. Los pequeños y hermosos pueblos, los bosques de pino, los sinuosos caminos hacen que sea el escenario perfecto, el mejor lienzo para imaginar los colores del amor. En ese marco hermoso que es la Toscana hasta las historias de terror se revisten de cierta belleza. El temor bajo una noche estrellada, o frente a un atardecer se hace casi poético. El correr por bosques de pino sombrío con los rayos de sol que se filtran a través de las copas inalcanzables, arrastrado por el miedo, por la intuición de que alguien te acecha es casi sublime.
Los relatos que iré presentando recogerán, no solo experiencia, recogerán, sueños, miedos, deseos, imaginaciones, pensamientos, en este transitar mio por esta hermosa y apasionada tierra. Lo que paso, lo que no pasó o lo que pudo haber pasado, acaso no somos todo lo que nos habita, desde el sueño dormido hasta el sueño despierto, desde el miedo inventado, hasta el miedo vivido, desde el amor encontrado, hasta el amor siempre esperado, desde la historia imaginada, hasta la historia autentica, desde el deseo incumplido hasta el deseo realizado… nuestra vida es todo, no solo lo que se materializa, nuestra vida es todo lo intangible que la hace posible y que la nutre, nuestra vida es sencillamente lo que nos convierte en nosotros.







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